La fatiga gustativa es una circunstancia que suele darse, especialmente en pruebas de larga duración, como consecuencia de la gran cantidad de carbohidratos que deben ingerirse en sus distintas formas (sólidas y líquidas).
La monotonía del dulzor termina por saturar al ciclista, lo que puede llevar a reducir la ingesta de carbohidratos y, en consecuencia, a una pérdida de rendimiento.
Factores que originan la fatiga gustativa
- Saturación sensorial: Las papilas gustativas, que transmiten información al cerebro, se saturan debido a la ingesta repetida de geles, barritas y bebidas isotónicas.
- Problemas gastrointestinales: Es fundamental tener el sistema digestivo entrenado, ya que, de lo contrario, el consumo elevado de carbohidratos puede intensificar el rechazo a estos.
- Fatiga: En pruebas de larga duración, es habitual que la fatiga, en mayor o menor medida, afecte al ciclista. Esto aumenta la percepción de esfuerzo y puede reducir las ganas de comer, así como la tolerancia a ciertos sabores.

¿Cómo evitar la fatiga gustativa?
Es evidente que dejar de comer no es una estrategia válida. Si vas a participar en una prueba de larga duración, como una gran fondo, lo mejor es contar con una estrategia nutricional planificada.
Los ciclistas que necesitan más tiempo para completar la prueba deben prestar especial atención, especialmente aquellos que previamente hayan sufrido fatiga gustativa. Aquí tienes algunos consejos:
- Incluir variedad de sabores: Alterna entre dulce y salado. Además de geles, barritas o gominolas, puedes incluir minisándwiches con ingredientes salados y con mínima cantidad de fibra y grasa, como una fina capa de queso de untar, queso fresco bajo en grasa o hummus. También puedes preparar rice cakes de arroz con un toque de sal.
- Distintas texturas: Combinar barritas, geles, fruta y minisándwiches ayuda a romper la monotonía.
- Sabores intensos: Opta por sabores cítricos o ácidos, ya que son más refrescantes y contrarrestan la monotonía de los dulces.
Estrategia nutricional
- Ensayo durante los entrenamientos: Además de entrenar el sistema digestivo, debes probar los alimentos y sabores que planeas incluir en la estrategia nutricional para la prueba, verificando que los toleras bien.
- Frecuencia y cantidad: Si la ingesta de dulces te genera rechazo con el paso de las horas, intenta espaciar la toma de carbohidratos y, si es necesario, reducir la cantidad, sin dejar de comer. Es preferible ingerir 60 g/h en lugar de 80 o 90 g/h si esto evita la fatiga gustativa.
- Bebidas isotónicas: Utiliza sabores neutros o más ácidos, ya que ayudan a reducir la dependencia de opciones dulces.
- Planificación y práctica previa: La clave para evitar la fatiga gustativa es una variedad planificada y ensayada. Prueba todos los alimentos y bebidas en entrenamientos largos, simulando las condiciones de la prueba (intensidad, clima, duración).

















Los minibocadillos de jamon serrano o queso y menbrillo , entran muy bien
Hay que realizar un test en subida yendo aumentando progresivamente la velocidad cada poco tiempo hasta que ya vayas muy, muy forzado en donde esprintas lo que puedas. Al parar aún subirá alguna pulsación más. No, no hay factor para ese test. saludos